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Comentario a la Exhortación Apostólica "Gaudete et exultate"

Posted in Sin categoría por padreteo en 29 abril, 2018

Raíces, estructura y significado de la exhortación apostólica del papa Francisco

por Antonio Spadaro S.I.

A cinco años de su elección, el papa Francisco ha decidido publicar su tercera exhortación apostólica con el título de Gaudete et exsultate (GE). Como lo dice explícitamente el subtítulo, el documento tiene por tema «el llamado a la santidad en el mundo actual». El papa lanza un mensaje «despojado», esencial, que indica aquello que importa, el significado mismo de la vida cristiana, que, en las palabras santidadde san Ignacio de Loyola, es «buscar y encontrar a Dios en todas las cosas» siguiendo la indicación de su invitación a los jesuitas: «curet primo Deum».[1] Este es el corazón de toda reforma, personal y eclesial: poner en el centro a Dios.

El cardenal Bergoglio eligió al llegar al papado el nombre de «Francisco» justamente por eso: como pontífice asumió la misión de Francisco de Asís: «reconstruir» la Iglesia en el sentido de una reforma espiritual que tenga en el centro a Dios. Afirma el papa: «El Señor lo pide todo, y lo que ofrece es la verdadera vida, la felicidad para la cual fuimos creados. Él nos quiere santos y no espera que nos conformemos con una existencia mediocre, aguada, licuada» (GE 1).

Este texto magisterial no quiere ser un «tratado sobre la santidad, con tantas definiciones y distinciones que podrían enriquecer este importante tema, o con análisis que podrían hacerse acerca de los medios de santificación». El «humilde objetivo» del papa es «hacer resonar una vez más el llamado a la santidad, procurando encarnarlo en el contexto actual, con sus riesgos, desafíos y oportunidades» (GE 2). Y en este sentido espera que sus «páginas sean útiles para que toda la Iglesia se dedique a promover el deseo de la santidad» (GE 177). Como veremos, este deseo del papa tiene su corazón latiente en el discernimiento.

Gaudete et exsultate se compone de cinco capítulos. El punto de partida es «el llamado a la santidad» dirigido a todos. De allí se pasa a la identificación clara de «dos sutiles enemigos» que tienden a disolver la santidad en formas elitistas, intelectuales o voluntaristas. Después se toman las bienaventuranzas evangélicas como modelo positivo de una santidad que consiste en seguir el camino «a la luz del Maestro» y no una vaga ideología religiosa. Se describen a continuación «algunas notas de la santidad en el mundo actual»: paciencia y mansedumbre, humor, audacia y fervor; vida comunitaria y oración constante. La exhortación concluye con un capítulo dedicado a la vida espiritual como «combate, vigilancia y discernimiento».

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